martes, 16 de febrero de 2010

Carnavales




Como ya anuncié en la entrada anterior, esta semana estaría celebrando los carnavales ayacuchanos, y como buen tinerfeño, para dejar el pabellón de Canarias muy alto, salí todos los días, bailando y cantando en comparsas.

Antes de nada tendré que explicar cómo se celebran aquí, ya que no tienen nada que ver con los de Tenerife.

Para decirlo en pocas palabras y no extenderme tanto, los carnaveles consisten en el paso por las calles de muchas comparsas, el primer día salen las instituciones y los demás las familias o amigos. La vestimenta consiste en ir vestidos con el traje típico de Ayacucho, es como una romería en Canarias. Las canciones que se cantan tienen todas el mismo tono y lo que cambia es la letra que cada comparsa inventa. Las letras suelen ser críticas a políticos, narrar hechos actuales, etc. Las canciones suelen ser en quechua, así que ya me imaginan todo lo que canté, parecía un niño chico cuando no se sabe las letras de las canciones, pero a veces parecía que me las sabía.

Todas las comparsas suelen hacer el mismo recorrido por las calles hasta llegar a la Plaza Mayor, donde mucha gente espera para verlas pasar. Nadie se disfraza y la fiesta consiste en que se lo pase bien los de las comparsas mientras los demás miran.

Algo que me ha llamado la atención es que las mujeres van tirando polvos talco a la gente mientras bailan, como en La Palma.

Si alguien quisiera venir a los carnavales le advierto de que lo mojarán seguro, puesto que una costumbre que tienen aquí es, los días previos y durante las celebraciones, tirar baldes de agua y globos a todo el que esté por la calle.

Otra cosa curiosa es el cortamontes. Después de las comparsas muchos grupos de amigos se reunen en la calle, en medio de la carretera plantan un árbol cortado y allí mismo se arma la fiesta con orquesta, bebidas...y no puede pasar ningún coche. Mientras suena la música del carnaval todos bailan alrededor del árbol hasta que uno a uno van cogiendo el hacha y lo cortan.

Fueron cuatro días de fiesta sin parar, pero ya todo pasó y ahora toca ser responsable.

Por fin el Tete gana y da una pequeña alegría.

Ya que una imagen vale más que mil palabras, les dejo algunas fotos.