miércoles, 9 de septiembre de 2009

POR FIN AYACUCHO

Después de pasarme unas 10 horas en bus, que no es como piensan algunos, no iba entre gallinas y cochinos... ojalá hubiese buses así en España. Estaba bien cómodo, te sirven un refrigerio,te dan tu mantita...así que pude dormir muy bien, salvo cuando pasamos por la zona donde estaba nevado que casi me congelo. A pesar de esto el viaje muy tranquilo. Llego a las 6.30 de la mañana a Ayacucho y mi mirada se piede buscando a alguien que grite mi nombre, pero no es así. Resulta que Bernie, el psicólogo con el que comparto piso, se había dormido. Se me pasó el susto y marcho a mi nuevo departamento, dejo las cosas y desayuno con Carmen, la directora del centro y mi vecina, y parto para ver un poco de Ayacucho. Tengo que decir que esto es genial, casi no hay palabras por lo que cuando saque algunas fotos las colgaré. No tiene nada que ver con Lima, aquí te ves a las mujeres con sus niños en las espaldas, gran parte de la gente hablando quechua, calles enormes y miles de mototaxis por las carreteras...en fin, que son demasiadas cosa spara poder expresarlas en un momento, así que cuando vaya asimilando más esta ciudad seguiré contando. Ya conozco el Centro Loyola, a sus trabajadores y voluntarios, se presume una tarea interesante. Ahora voy a comer con Bernie y Carmen y luego a descansar, que los 2700 metros se notan un poco y a poco que camine me siento cansado, pero ¿serán los años o el mal de altura? espero que sea lo segundo que tiene remedio. Con más calma contaré todo lo que me ha llamado la atención.